Que todos hemos sido adolescente es algo que nadie nos puede negar, que todos hemos hecho más o menos tonterías es otra verdad grande como un pino. Pero por lo menos en mi generación nos daban dos hostias si nos comportábamos mal. En cambio hoy día como no se puede pegar a los niños, parece que se traumatizan, se les consiente todo, y ellos envalentonados por eso lo quieren todo, a cualquier precio, de cualquier manera, lo que significa también que dejan de respetar a los demás, que les tienen respeto, y así nos va como nos van.

Hoy un mocoso, pelo pincho el, con cara de niño consentido ha entrado en el metro, con su movil de última generación, con la musica del movil a todo volumen, sin preocuparse de que quería el resto de usuarios, sin preocuparse de si molestaba o no molestaba, simplemente quería tocarlos, y hacerse notar.

A veces creo que el problema de la juventud, además de la falta de educación es que ya no se les hace caso, y lo que pensamos que es gamberrismo muchas veces no es más que llamar la atención, poder decir estoy aquí, un poco de atención papa – mama, o algo así.

En fin, que creo que  a veces dos hostias bien dadas a tiempo no traumatizan a un niño, simplemente hacen que entienda que hay cosas que estan bien y cosas que estan mal. Mejor darlas al principio de la vida, cuando eres más blandito y flexible que no con 20-30-40 años, cuando la hostia que da la vida es más gorda, y esa si deja marca.

Un saludo.

Oskar